El Hierro funciona mejor como isla de ruta que como destino de una sola parada. En pocos días puedes combinar miradores altos, charcos resguardados, pueblos pequeños y carreteras volcánicas que cambian mucho de un lado a otro.
Si te preguntas qué ver y hacer en El Hierro en un primer viaje, esta guía va a lo importante. Reúne los lugares que de verdad merecen la pena, explica cuáles encajan el mismo día y te ayuda a decidir si te apetece más un viaje de baño tranquilo, miradores, senderos suaves, snorkel o carretera panorámica.
Para una primera visita, lo más práctico suele ser moverse en coche y usar el norte como base. Si vas 2, 3 o 4 días, compensa ordenar la isla por zonas: norte para pueblos y primeras paradas, oeste para paisaje volcánico, sur para baño y snorkel, e interior para miradores y senderos suaves. Si primero quieres una versión más resumida para repartir la isla con cabeza, empieza por la guía de El Hierro. Si prefieres bajar ya al detalle de la llegada y los servicios, la guía de Villa de Valverde te orienta bien. Y en la portada de Turismo Canarias puedes saltar luego al resto de islas ya cubiertas.
Qué ver y hacer en El Hierro de un vistazo
- Villa de Valverde, si quieres una base cómoda para dormir, comer algo y empezar la ruta sin complicarte.
- Charco Azul y La Maceta, para un buen plan de baño en el norte con acceso relativamente fácil.
- Faro de Orchilla y Verodal, si te apetece la parte más salvaje y remota de la isla.
- Árbol Garoé y la Llanía, para mezclar historia, humedad y paisaje interior.
- Mirador de Isora y Tacorón, si buscas combinar vistas altas con mar tranquilo en el sur.
- El Sabinar, si quieres ver uno de los paisajes más reconocibles de El Hierro.
- Tamaduste y La Caleta, para un día suave de baño y pueblo junto al mar.
Cómo organizar una ruta por El Hierro
El coche es casi imprescindible y conviene repartir la isla por zonas para no pasarte el día enlazando curvas. Una forma realista de ordenarla sería esta:
- 2 días: norte y oeste un día, y sur e interior otro.
- 3 días: añade paradas más pausadas en Tamaduste, La Caleta o Pozo de las Calcosas.
- 4 días o más: deja margen para repetir un baño, hacer la Llanía sin prisa o encajar Sabinar, Orchilla y El Julan el día que mejor esté la meteorología.
Qué ver y hacer en El Hierro según la zona o el tipo de plan
Norte cómodo y primeras paradas
Valverde, Mirador de La Peña, Charco Azul, La Maceta, Pozo de las Calcosas, La Caleta y Tamaduste forman el bloque más fácil de encajar si llegas en avión o quieres una primera jornada sin grandes desplazamientos.
Oeste volcánico y paisaje abierto
Verodal, el Faro de Orchilla, Puntas de Gutiérrez y El Sabinar son las paradas que mejor resumen la cara más áspera y fotogénica de la isla. Aquí compensa salir con tiempo y revisar viento y mar.
Sur tranquilo y planes de baño
La Restinga y Tacorón funcionan muy bien si buscas aguas calmadas, snorkel y un ritmo más relajado. También son buenas paradas para una escapada corta o para quienes priorizan el mar.
Interior verde, miradores y senderos suaves
Árbol Garoé, Mirador de Isora, Jinama, la Llanía y El Julan encajan mejor cuando te apetece alternar carretera panorámica con historia y algo de caminata fácil.
Villa de Valverde, la base más cómoda para empezar la ruta
La Villa de Santamaría de Valverde es la capital del Hierro, y con algo menos de 2,000 habitantes es también su ciudad más poblada. Es la única ciudad de la isla y capital de Canarias sin mar. Es un punto excelente donde alojarse para disfrutar de la isla, ya que cuenta con bastantes alojamientos, como alternativa a La Restinga o La Frontera.
En La Villa, podemos encontrar puntos de interés como la Iglesia de Nuestra señora de la concepción o el Ayuntamiento, así como la parte más comercial de la isla.


Quesadillas Herreñas
El elemento gastronómico más icónico del Hierro son las Quesadillas. Una especie de pastelito de bizcocho con forma de flor hecho con queso herreño. Esta tarta de queso autóctona, se elabora desde principios del 1900 y hoy en día podemos adquirirlas en la familia original creadora, la Fábrica Adrián Gutiérrez e Hijas en Villa de Valverde. Un desayuno excelente para comenzar nuestra ruta por el Hierro.

Mirador de La Peña
El Mirador de La Peña, diseñado por César Manrique, es una de las paradas que mejor resumen el norte de El Hierro. Desde aquí se domina el Valle del Golfo y, si el día está claro, merece la pena parar con calma, tomar algo y usarlo como primera panorámica antes de seguir hacia piscinas naturales y pueblos costeros.
En la zona del mirador podemos también encontrar un pequeño jardín muy bien cuidado, desde donde observar el Valle rocoso formado por un deslizamiento hace más de 800.000 años. Desde sus 700 metros de altitud también podemos ver los Roques de Salmor y elementos que veremos más adelante como piscinas naturales, el Hotel de Puntagrande o el Ecomuseo de Guinea y su colonia de Largartos Gigantes.



Hotel Puntagrande, una parada curiosa en el norte
Hotel Puntagrande sigue siendo una parada curiosa en la ruta del norte. Conserva el récord Guinness como uno de los hoteles más pequeños del mundo y, aunque no hace falta alojarse para disfrutarlo, el entorno sí merece una pausa corta para ver cómo se asoma al mar.

Es un hotel que presume de una enorme tranquilidad, construido sobre un diminuto cabo que se adentra en el mar. A día de hoy es posible alojarse en él reservando a través de su página web, pero os avisamos que no es el más económico de la zona. Igualmente merece la pena dar un paseo por sus alrededores, en el municipio de las Puntas.
Ecomuseo de Guinea
Este museo al aire libre es una cápsula del tiempo que te lleva de vuelta a la vida rural de El Hierro. Aquí podemos explorar casas tradicionales herreñas y aprender sobre las costumbres y el estilo de vida de los habitantes originales de la isla. En el punto de información encontraremos un tour que nos explicará la historia sobre esta aldea.

El museo también alberga un centro de recuperación de lagartos gigantes de El Hierro, una especie endémica. Se creía extinta, pero por suerte se encontraron pequeñas colonias que el Parque Cultural del Ecomuseo está protegiendo y ayudando a reproducir. Estos lagartos pueden alcanzar un tamaño de unos 80 centímetros de largo.
Charco Azul
Ubicado en la costa norte de El Hierro, cerca del Ecomuseo de Guinea, el Charco Azul es una impresionante piscina natural que nos protege del bravo océano. Rodeado de rocas volcánicas, este charco se llena con agua cristalina del mar, creando un lugar ideal para nadar y relajarse. Con sus aguas tranquilas y vistas espectaculares del Atlántico, es un lugar perfecto para disfrutar de la naturaleza en su estado más puro.

Piscina Natural de la Maceta
Muy cerca del famoso Charco Azul, encontramos las piscinas naturales de la maceta. Este charco es más accesible, y dispone de una zona recreacional más cómoda, incluyendo más espacios para tumbarse y comodidades como baños y aparcamiento. Una gran Infinity Pool sobre el Atlántico, junto a la cual encontraremos algunos restaurantes marítimos donde disfrutar de una buena comida post baño.

Mirador Puntas de Gutiérrez
Siguiendo la carretera hacia el oeste aparece una de las zonas más rotundas de El Hierro. El mirador de Puntas de Gutiérrez permite ver el Arco de la Tosca, el mar golpeando la lava y un paisaje volcánico muy abierto que compensa especialmente si te gusta parar a hacer fotos y caminar un poco.

Mirador de Lomo Negro
En esta zona de la isla llena de miradores al mar, podemos subir la serpenteante carretera hasta llegar al mirador del Lomo Negro. Desde aquí podemos contemplar el maravilloso paisaje volcánico de la zona de la zona norte y oeste de la isla. Nuestra recomendación es tomar un pequeño sendero hacia arriba hasta el Mirador de Lomo Negro II, que en sólo unos minutos te otorgará unas vistas más panorámicas de la zona. Nosotros tuvimos la suerte de encontrar cabras por la zona del sendero.


Playa del Verodal
Esta joya de arena roja es un imprescindible para los visitantes del Hierro. El contraste del hierro rojizo con el azul del mar es de cuadro, y si tenemos en cuenta que la isla no está muy masificada y es probable que estéis solos en la playa… es espectacular. La playa está junto a un alto acantilado rocoso, que por desgracia tiene riesgo de desprendimiento, por lo que no es recomendable entrar a la arena. Junto a la playa encontraremos también un merendero donde podemos cocinar al fuego y disfrutar de unas vistas que merecen la pena por lo virgen y salvaje del paisaje, junto con un arco para ver el atardecer.


Faro de Orchilla
El Faro de Orchilla, situado en el extremo occidental de la isla, es famoso por haber sido el meridiano cero hasta el siglo XIX. La zona alrededor del faro es salvaje y hermosa, con vistas espectaculares del océano y la oportunidad de disfrutar de la tranquilidad lejos de las áreas más pobladas.
Prepárate para una carretera de curvas, con partes sin asfaltar, y ten en cuenta que en la zona no hay cobertura de teléfono. Es de los sitios más remotos de la isla, salvajemente espectacular, y otro lugar especial para disfrutar de un atardecer de ensueño. Después de visitar el faro, nosotros continuamos hasta el Muelle de Orchilla, el cual es perfecto para darse un chapuzón.

Monumento al Meridiano 0
Junto al Faro de Orchilla encontramos un sendero por el que podemos llegar a un pequeño monumento dedicado al Meridiano cero, el punto más occidental de la isla. Hasta el año 1885 éste era el considerado el meridiano 0º, el punto más occidental del mundo conocido, después llamado el viejo mundo, hasta que en ese año se movió a Greenwich, en Inglaterra.

Árbol Garoé
El Árbol Sagrado de Garoé tiene una historia muy especial en la isla de El Hierro, puesto que se consideraba Sagrado por los Bimbaches, antiguos habitantes de la Isla. Se consideraba que este árbol macaronésico salvó a los pobladores de fuertes sequías gracias al agua emanada por sus hojas.

Hoy en día, podemos encontrar un ejemplar en el Centro de Interpretación del Arbol Garoé, pero por desgracia no es el original que cuentan las historias salvó a los pobladores de la isla, ya que hace 400 años lo derribó un huracán. Sin embargo, en 1949 se plantó el árbol que podemos encontrar hoy en día. Para acceder a él, recomendamos ir con buen calzado, ya que hay una ruta desde el aparcamiento hasta el árbol que no es larga, pero puede ser resbaladiza debido a la humedad de la zona.
Si te interesa esa parte del pasado bimbache y el cambio que vivió el archipiélago, te puede servir también este resumen sobre la historia de la Conquista de Canarias.
Mirador de Isora
El Mirador de Isora es una de las mejores panorámicas del este de la isla. El acantilado cae casi en vertical sobre la costa y desde aquí se entiende muy bien la escala de El Hierro, así que encaja perfecto antes de bajar hacia La Restinga o Tacorón.

Mirador de las Playas
Un poquito más al sur del mirador de Isora encontramos el Mirador de las Playas. La vista es similar, pero desde aquí podemos observar el acantilado de forma frontal, con vistas a la Gomera y a Tenerife con el imponente Teide en días despejados.

Cerca de este mirador, fuimos a comer a un Bimbachinche llamado Las Lapas, el cual recomendamos. Es el equivalente a Guachinche Tinerfeño pero en el Hierro, una pequeña casa familiar que se fue transformando en restaurante poco a poco para dar salida al vino sobrante de la cosecha. Aquí podrás disfrutar de varios platos típicos herreños, pero dejaremos estos detalles para un artículo más en profundidad sobre la Gastronomía de el Hierro.


La Restinga
En el extremo sur de la isla está La Restinga, un pequeño pueblo pesquero muy ligado al buceo y al snorkel. Si el viaje gira alrededor del mar, esta es la base más lógica, porque concentra centros de inmersión, puerto, bares y un ambiente muy tranquilo.
Aunque no vengas a bucear, sigue siendo una parada útil por la Reserva Marina del Mar de las Calmas y porque desde aquí se llega fácil a Tacorón. Encaja especialmente bien en viajes tranquilos o escapadas cortas con ganas de agua y poco coche.


Playa de Tacorón
Tacorón es uno de los mejores planes de baño del sur de El Hierro. La cala pequeña y rojiza llama mucho la atención, pero lo más práctico para la mayoría es la zona de merenderos y charcos de alrededor, que permiten pasar varias horas con más comodidad.
Si te gusta el snorkel o viajas con idea de un día de mar tranquilo, aquí suele haber mejores condiciones que en otros puntos más abiertos de la isla. Conviene llevar agua, algo de sombra y revisar el estado del mar antes de bajar.

Mirador de Tacorón
Un poquito más arriba de la Playa de Tacorón, encontraremos un mirador que lleva su mismo nombre. Es una opción interesante para hacer una parada incluso antes de bajar a la playa, puesto que la zona dispone de diferentes calas, unas más accesibles que otras. Desde este mirador, donde se nos perderá la vista en la inmensidad del océano, punto desde el cual podemos contemplar avistamientos de cetáceos en sus rutas migratorias.
Pozo de Las Calcosas
En el norte de El Hierro, Pozo de las Calcosas mezcla caserío tradicional y piscina natural en uno de los paisajes más reconocibles de la isla. Merece la pena aunque solo sea para verlo desde arriba, y si te animas a bajar conviene reservar algo de energía para la subida.

Este poblado de casas de pescadores, erguido entre la lava con casas de tejados hechos con plantaciones de centeno, es considerado el más pequeño de Canarias. Para bajar hasta el poblado y el charco hay una escaleras empinadas que hacen el regreso a arriba un poco duro, aunque merece la pena si tenéis tiempo. Aunque las mejores vistas son desde arriba, donde se aprecian las lenguas de lava junto a la piscina natural.
El Julan
Uno de los puntos históricos más interesantes de la isla del Hierro es el Centro de Interpretación Arqueológica de El Julan, donde podemos aprender sobre los antiguos pobladores de la isla, los Bimbaches. Este Centro cultural contiene un museo, y realiza rutas guiadas un par de veces al día para visitar el centro arqueológico y sus numerosos petroglifos. Desde el Julan también tenemos un mirador con impresionantes vistas hacia el sur.


Mirador de Jinama
Este mirador nos ofrece unas vistas privilegiadas hacia el norte, con la isla de la Palma frente a la Bahia del Golfo. Hay que tener en cuenta que esta zona es muy nubosa, por lo que no siempre es fácil conseguir un día despejado para apreciar las vistas. Sin embargo, esta humedad hace que la zona sea más verde y tenga más vegetación, regalándonos rutas por la zona como el camino de Jinama.

Sendero de la Llanía
El sendero o Ruta de la Llanía es una ruta de trekking muy accesible y muy bonita, que consideramos obligatoria en una buena visita a la isla del Hierro. Esta zona de senderismo dispone de diferentes rutas de diferente distancia, lo que nos permitirá disfrutar de un paseo por los frondosos bosques de Laurisilva aunque no tengamos mucho tiempo.
A unos 10 minutos desde el aparcamiento junto a la carretera, llegamos al mirador de la Llanía desde cualquiera de las rutas que tomemos. Esto es un aperitivo de la intensa vegetación verde que podemos observar en la ruta, con un tono místico gracias a la niebla presente en la zona. Uno de los bosques más bonitos que hemos visto, esta zona de Laurisilva Canaria en el Hierro.


El Sabinar del Hierro
La Sabina es el icono turístico del Hierro, un árbol adaptado a los fuertes vientos cuyas retorcidas ramas prácticamente tocan el suelo a la par que sus raíces. Parece increíble que este tipo de árboles ancestrales puedan sobrevivir así, pero son un espectáculo visual. En la Dehesa del Hierro podemos encontrar muchos ejemplares que podemos visitar paseando por la este paisaje único.

El más famoso de todos se encuentra protegido con vallas, puesto que hoy por hoy lo más peligroso para estos árboles no es el viento si no los turistas con poco respeto. Está junto a un aparcamiento al cual llegaremos tras pasar por un camino de tierra, que comienza en el Santuario de Nuestra Señora de los reyes, en el cual recomendamos también realizar una parada.
Roque de la Bonanza
El Roque de la Bonanza es una formación de piedra que se encuentra a unos 200 metros de la costa, en la zona de las playas. Se puede observar desde los anteriormente mencionados mirador de las Isora y de las Playas, pero desde la costa podremos apreciarlo en todo su esplendor. En días de mar tranquilo, podemos incluso nadar hasta él a través de las cristalinas aguas de la zona.

Piscinas de la Caleta
En el pequeño pueblo de la Caleta al norte de la isla, entre el puerto de la Estaca y el aeropuerto de el hierro, encontramos las piscinas de la Caleta. Este área recreativa combina charcos naturales con acceso al mar con piscinas artificiales y todas las comodidades como aparcamiento, baños y duchas. Es un sitio ideal para zambullirse en el océano, tomar el sol y pasar un día en familia de desconectando junto al mar.

Tamaduste
Tamaduste es conocido por su tranquila bahía protegida, que ofrece condiciones perfectas para nadar y bucear. Este pequeño pueblo también es ideal para pasear y disfrutar de la cocina local, con varios restaurantes que sirven platos típicos de la isla como la sopa de lapas.


Este pueblo es muy frecuentado por locales debido a sus piscinas naturales. Dado que la bahía es grande, no esperes encontrarte sólo, como en otros sitios de la isla. Sin embargo, es una de las zonas más icónicas del Hierro, donde podrás disfrutar del estilo de vida relajado de los herreños.
Consejos prácticos para visitar El Hierro
- Si solo tienes un fin de semana, céntrate en norte y oeste un día y deja el sur para el otro.
- Para bañarte, Tacorón, La Caleta y Tamaduste suelen ser opciones más cómodas que Verodal, que luce mucho más que lo que invita a meterse.
- Villa de Valverde sigue siendo la base más práctica si llegas en avión o ferry, mientras que La Restinga encaja mejor si el viaje gira alrededor del buceo.
- En miradores como Isora o Jinama, la niebla y el viento cambian bastante la experiencia, así que conviene dejar algo de margen al horario.
Mapa de El Hierro para organizar la ruta
En este mapa tienes reunidas las paradas principales de la guía para abrir el GPS, ordenar el día y ver qué lugares te quedan realmente a mano según la zona donde duermas.